Comprender el riesgo de cáncer en el shih tzu
Esta guía ayuda a los tutores de shih tzu a reconocer las señales de alarma tempranas de cánceres concretos asociados a la raza. Con una rutina de vigilancia en casa, podrá detectar cambios a tiempo y aportar a su equipo veterinario la información necesaria para un diagnóstico oportuno.
Respuesta rápida
Los shih tzu presentan una tendencia reconocida a ciertos tipos de linfoma, en concreto a tumores de células T. Aunque estas afecciones pueden ser graves, la detección precoz en casa mediante exploraciones físicas regulares y el seguimiento del comportamiento mejora de forma notable la calidad de los cuidados. Concéntrese en bultos, cambios de energía o de apetito, y documente siempre estos cambios con notas o vídeo para ayudar al equipo veterinario.
Linfoma hepático
Se trata de una tendencia reconocida en la raza. El linfoma hepático implica la infiltración de glóbulos blancos cancerosos en el hígado. Como el hígado filtra la sangre y regula el metabolismo, los signos pueden ser sutiles al principio. Puede notar que su perro está inusualmente apático o pierde interés por la comida. En algunos casos, los tutores describen un abdomen distendido o ictericia: coloración amarillenta de la piel, las encías o el blanco de los ojos.
En la clínica, el veterinario realizará una exploración física para buscar dolor abdominal o un hígado aumentado de tamaño. Es probable que recomiende analíticas para valorar las enzimas hepáticas y una ecografía para ver la textura del hígado. El diagnóstico definitivo suele alcanzarse con una biopsia o una punción-aspiración con aguja fina del tejido hepático para observar las células al microscopio. Es una tendencia reconocida, no un mecanismo demostrado, y la forma de transmisión no está aclarada.
Linfoma
El linfoma es un cáncer del sistema linfático y es una tendencia reconocida en la raza. En el shih tzu se señala de forma específica una predisposición a tumores de células T. El sistema linfático recorre todo el cuerpo, por lo que los síntomas varían mucho según dónde esté más activa la enfermedad. A menudo, la primera señal es una hinchazón firme e indolora bajo la mandíbula, delante de los hombros o detrás de las rodillas: son las localizaciones de los ganglios linfáticos periféricos.
Otros síntomas pueden incluir pérdida de peso inexplicable, aumento de la sed o tos persistente. En la clínica, el veterinario palpará a fondo todos los ganglios. Si sospecha linfoma, realizará una punción-aspiración con aguja fina para recoger células de un ganglio y confirmar la presencia de cáncer. Es una tendencia reconocida en la raza y la transmisión no está aclarada.
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My highlights & notes
Este artículo es educación general y no sustituye el consejo veterinario profesional. Si tu mascota está mal, consulta a un veterinario.
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