Salud digestiva y hepática en el Viejo Pastor Inglés
Esta guía ayuda a los dueños de un Viejo Pastor Inglés a reconocer las señales de problemas de salud relacionados con el hígado. Al entender las tendencias específicas de la raza, podréis controlar mejor el bienestar diario de vuestro perro y comunicaros eficazmente con vuestro equipo veterinario.
Respuesta rápida
Los Viejo Pastor Inglés son conocidos por su carácter afable, pero tienen una tendencia de salud específica relacionada con la función hepática. La principal preocupación para esta raza es una afección conocida como shunt portosistémico. Aunque se trata de una tendencia reconocida más que probada, es importante que observéis a vuestro perro ante cambios sutiles en su comportamiento, apetito o niveles de energía, ya que estos pueden ser los primeros síntomas de que algo no va bien en cómo su hígado procesa los nutrientes.
Shunt portosistémico
Un shunt portosistémico es una afección en la que la sangre evita pasar por el hígado en lugar de fluir a través de él para su desintoxicación. Esta es una tendencia reconocida en la raza, que implica específicamente shunts intrahepáticos. Dado que el hígado es responsable de filtrar las toxinas de la sangre, este desvío permite que dichas sustancias circulen por todo el cuerpo, lo que puede provocar diversos síntomas neurológicos y digestivos.
Qué notaréis en casa
En casa, podríais notar que vuestro perro actúa de forma extraña después de una comida. A esto se le suele llamar encefalopatía hepática. Puede que veáis a vuestro perro confundido, caminando de un lado a otro, presionando su cabeza contra las paredes o mostrando señales de desorientación. Algunos dueños informan de que su perro parece tener poco apetito o experimenta episodios de vómitos y diarrea. En casos más graves, podríais notar que vuestro perro actúa como si estuviera intoxicado, tropezando o incluso sufriendo convulsiones. Debido a que estas señales pueden ser intermitentes, es fácil confundirlas con un simple malestar digestivo o fatiga.
Qué hace el veterinario
Cuando llevéis a vuestro perro a la clínica por estos síntomas, vuestro veterinario comenzará con una exploración física y una historia clínica completa. Probablemente realizará un análisis de sangre para comprobar los niveles de enzimas hepáticas y buscar indicadores de una función hepática deficiente, como niveles bajos de nitrógeno ureico en sangre o ácidos biliares elevados. Si estas pruebas generan sospechas, el veterinario utilizará técnicas de diagnóstico por imagen, como una ecografía abdominal o estudios de contraste especializados, para visualizar el flujo sanguíneo y confirmar la presencia de un shunt. Esta imagen es el paso definitivo para identificar la conexión anormal.
Urgencia y gestión
Si observáis que vuestro perro presenta signos neurológicos como convulsiones o desorientación grave, es una urgencia. No esperéis a que estos síntomas desaparezcan por sí solos. El error común que cometen los dueños es asumir que estos episodios son solo días malos o algo relacionado con un cambio en la comida. Esperar permite que las toxinas se acumulen, lo que puede llevar a una crisis. Vuestro veterinario determinará la urgencia basándose en la gravedad del deterioro neurológico y los resultados de los primeros análisis de sangre.
Establecer una rutina de chequeo de salud
Para gestionar eficazmente la salud de vuestro Viejo Pastor Inglés, debéis implementar un examen sencillo y constante en casa. Para los perros más jóvenes, un chequeo mensual es suficiente, pero para los sénior, se recomienda un examen semanal. Esta rutina os ayuda a establecer una base para detectar desviaciones rápidamente.
La lista de verificación del examen en casa
- Condición corporal: Palpad a lo largo de las costillas y la columna. Deberíais poder sentir las costillas sin una capa gruesa de grasa, y debería haber una cintura visible al mirar desde arriba.
- Color de las encías: Levantad el labio y revisad las encías. Deberían tener un color rosa chicle saludable. Las encías pálidas, amarillentas o de color rojo ladrillo son señales de que debéis buscar consejo veterinario.
- Movilidad: Observad a vuestro perro caminar. Buscad rigidez, si cojea o si muestra reticencia a moverse.
- Respiración en reposo: Contad las respiraciones por minuto mientras vuestro perro duerme. Una respiración constante y tranquila es normal. Una respiración dificultosa o rápida debería ser anotada.
- Piel y pelo: Buscad bultos, protuberancias o zonas de pérdida de pelo durante el cepillado.
- Comportamiento base: Anotad cualquier cambio en la energía, el apetito o la interacción social.
¿Es el shunt portosistémico hereditario?
¿Puedo tratar esto solo con la dieta?
My highlights & notes
Este artículo es educación general y no sustituye el consejo veterinario profesional. Si tu mascota está mal, consulta a un veterinario.
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