Panorama de salud del Maltés: lo que debes vigilar
Esta guía ayuda a quienes conviven con un maltés a reconocer las condiciones de salud más asociadas a la raza y da pasos concretos para monitorear al perro en casa. Entender estas tendencias te permite trabajar mejor con el equipo veterinario en el bienestar a largo plazo.
Respuesta rápida
El maltés es un compañero animado y cariñoso, famoso por su pelaje largo y sedoso y su temperamento adaptable. Aunque en general es resistente, es propenso a problemas de salud específicos: dentales y respiratorios, y también a temas congénitos como shunts hepáticos y defectos del corazón. Si mantienes una condición corporal magra, un entrenamiento consistente y estás atento a cambios sutiles en la conducta o en los hábitos de baño, puedes apoyar a tu maltés para que viva muchos años cómodo.
Estomatitis paradental ulcerativa crónica
La estomatitis en el maltés suele presentarse como estomatitis paradental ulcerativa crónica, o CUPS. Es una tendencia reconocida en la raza. Puedes notar que suelta la comida, tiene un aliento muy fuerte o no deja que le toquen la boca. En casa, las encías pueden verse rojas, inflamadas y sangrar con facilidad. El veterinario hará un examen oral bajo sedación para evaluar qué tan profunda es la inflamación y puede pedir radiografías dentales para descartar problemas en la raíz del diente. El manejo se basa en limpiezas dentales profesionales rigurosas y, a veces, en extraer piezas afectadas. El error más común del tutor es esperar a que deje de comer antes de pedir ayuda: muchos perros siguen comiendo aunque tengan mucho dolor en la boca.
Shunt portosistémico
Los shunts portosistémicos extrahepáticos son una tendencia reconocida en el maltés. Esta condición implica un vaso sanguíneo anormal que deja que la sangre se salte el hígado y no filtre bien las toxinas. Puedes notar que el cachorro se ve más chico que sus hermanos de camada, crece poco o muestra signos neurológicos como caminar en círculos, dar vueltas o verse apagado después de comer. El veterinario suele sospecharlo por análisis de sangre con enzimas hepáticas o ácidos biliares elevados. Por lo general se necesita ultrasonido o una imagen especializada para confirmar dónde está el shunt. Es una condición que requiere atención veterinaria pronta para manejar la acumulación de toxinas en la sangre.
Hidrocefalia congénita
La hidrocefalia es cuando se acumula líquido dentro del cerebro, y el maltés es una raza en riesgo de este problema congénito. Puedes ver una cabeza con forma de cúpula, o un cachorro que le cuesta el entrenamiento de baño, camina descoordinado o se ve apático y poco reactivo. El veterinario hará un examen neurológico de reflejos y coordinación, a menudo con ultrasonido o resonancia para ver la acumulación de líquido. Aunque la condición está bien reconocida en la raza, cómo se transmite aún no está del todo claro. Detectarla temprano es clave para manejar la presión dentro del cráneo.
Colapso traqueal
Como raza toy, el maltés se ve con frecuencia afectado por colapso traqueal. Ocurre cuando los anillos de la tráquea se debilitan y se aplanan, y le cuesta respirar. Lo más común es una tos seca y áspera, parecida al graznido de un ganso, a menudo disparada por la emoción, al jalar de la correa o al beber agua. El veterinario evaluará la tráquea con palpación del cuello y radiografías de pecho. En casa, usa siempre arnés en lugar de collar para no apretar la vía aérea, y mantén a tu perro en un peso saludable y magro para bajar la carga sobre el sistema respiratorio.
Urolitiasis y cálculos de oxalato de calcio
Los perros de razas chicas como el maltés tienen más riesgo de formar urolitos de oxalato de calcio. Estas piedras pueden formarse en la vejiga o los riñones y generan bastante incomodidad. Puedes notar que se esfuerza para orinar, hace poca orina con frecuencia o tiene sangre en la orina. El veterinario hará un análisis de orina para buscar cristales y usará radiografías o ultrasonido para buscar piedras. Como es una tendencia reconocida, puede recomendar cambios de dieta para manejar el pH de la orina y fomentar que tome más agua. Nunca ignores a un perro que se esfuerza para orinar: puede indicar un bloqueo que pone en riesgo la vida.
Conducto arterioso persistente
Es un defecto cardíaco congénito en el que un vaso que debería cerrarse después del nacimiento se queda abierto y la sangre fluye mal entre las cámaras del corazón. El maltés tiene más chance de presentar esta condición que los perros mestizos. Puedes notar que se cansa fácil al jugar, respira rápido o tiene tos persistente. En un chequeo de rutina, el veterinario suele detectar un soplo cardíaco característico «de maquinaria». El ecocardiograma es la prueba estándar para confirmar el diagnóstico. Está bien reconocida en la raza, y un diagnóstico temprano permite plantear procedimientos correctivos antes de que el músculo del corazón se dañe de forma permanente.
Enfermedad inflamatoria intestinal
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) implica irritación crónica del tracto digestivo. Puedes notar en tu maltés episodios recurrentes de vómito, diarrea o un cambio fuerte del apetito. Como estos signos pueden ser intermitentes, conviene llevar un registro de las heces y de la dieta. El veterinario descartará parásitos y otras causas antes de hablar de una dieta de eliminación o de biopsias para confirmar el diagnóstico. Es una tendencia reconocida en la raza, y el manejo suele incluir control dietético a largo plazo.
Luxación de rótula
La luxación de rótula, o «rodilla caprichosa», es un problema ortopédico común en el que la rótula se sale de su surco. Puedes notar que el perro salta a la pata o levanta una pata trasera unos pasos y luego vuelve a caminar normal. El veterinario manipulará la rodilla para checar su estabilidad. Aunque es una tendencia reconocida, la severidad varía. Mantener a tu perro magro y dar tracción en pisos resbaladizos como madera o azulejo ayuda a que la rótula se deslice menos a menudo.
Atrofia progresiva de la retina
La atrofia progresiva de la retina es una condición degenerativa del ojo que lleva a pérdida de visión. Puedes notar que tu perro duda con poca luz, se choca con los muebles de noche o se ve inseguro en entornos nuevos. El veterinario hará un examen especializado de ojos para evaluar la retina. Es una tendencia reconocida en la raza y, aunque no duele, requiere adaptar el hogar para que tu perro se mueva seguro a medida que la vista se reduce.
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My highlights & notes
Este artículo es educación general y no sustituye el consejo veterinario profesional. Si tu mascota está mal, consulta a un veterinario.
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