Saltar al contenido
Peqaboo
Abrir Peqaboo
Explora Peqaboo

Abrir Peqaboo
Elige tu idioma

EspañolLatinoamérica

HealthDog5 min read

Comprensión de la salud neurológica y neuromuscular en dálmatas

Esta guía ayuda a los propietarios de dálmatas a identificar los signos de afecciones específicas de los nervios y los músculos. Al aprender qué observar en casa, usted puede apoyar mejor la salud a largo plazo de su perro y proporcionar a su veterinario la información necesaria para un diagnóstico oportuno.

Respuesta rápida

Los dálmatas son propensos a algunas afecciones específicas que afectan los nervios, los músculos y la columna vertebral. Aunque estos problemas pueden ser preocupantes, observar pronto los movimientos, la respiración y los hábitos alimenticios de su perro permite una intervención más rápida. Al llevar un registro sencillo del comportamiento base de su perro y documentar cualquier cambio en video, usted puede ayudar a su equipo veterinario a distinguir entre el envejecimiento normal o lesiones menores y afecciones que requieren atención médica urgente.

Parálisis laríngea

Esta afección involucra a los músculos que controlan la apertura de la laringe. En los dálmatas, esta es una tendencia reconocida en lugar de una probada. De particular importancia, se ha reportado un complejo de parálisis laríngea y polineuropatía en perros jóvenes de menos de un año de edad. En casa, es posible que primero note un cambio en el sonido del ladrido de su perro o un ruido respiratorio persistente y áspero, especialmente durante el ejercicio o en climas cálidos. Su veterinario generalmente realizará un examen físico y puede usar un endoscopio especializado para observar el movimiento de los cartílagos laríngeos mientras el perro está ligeramente sedado. Si nota que su perro lucha por recuperar el aliento o muestra una angustia extrema mientras jadea, esta es una situación urgente que requiere atención inmediata. El error más común que cometen los propietarios es asumir que la respiración ruidosa es solo una parte normal del nivel de actividad de la raza, lo que puede retrasar el apoyo necesario.

Enfermedad del disco intervertebral

Se sabe que los dálmatas son propensos a las extrusiones discales agudas de Tipo I, lo cual es una tendencia reconocida en la raza. Esta afección ocurre cuando los discos que amortiguan las vértebras espinales se dañan o desplazan, ejerciendo presión sobre la médula espinal. Es posible que note que su perro duda en saltar sobre los muebles, arquea la espalda o parece reacio a mover el cuello o la cabeza. En casos más graves, puede ver debilidad o inestabilidad en las patas traseras. Un veterinario realizará un examen neurológico para evaluar los reflejos y la respuesta al dolor. A menudo se utiliza una resonancia magnética o una tomografía computarizada para confirmar la ubicación del problema del disco. Es vital restringir el movimiento de su perro de inmediato si sospecha de dolor de espalda y evitar que suba escaleras o salte hasta que haya sido evaluado.

Megaesófago

Esta afección se refiere a un agrandamiento del esófago, lo que impide que el alimento se desplace correctamente hacia el estómago. Esta es una tendencia reconocida en la raza, con un mayor riesgo de debilidad esofágica congénita. Los propietarios a menudo lo notan cuando un cachorro comienza el destete o cuando un perro adulto comienza a regurgitar comida poco después de comer. A diferencia del vómito, donde el perro parece esforzarse y tener arcadas, la regurgitación a menudo ocurre de forma pasiva, con la comida apareciendo repentinamente sin mucho esfuerzo. Su veterinario probablemente usará radiografías, a menudo con un medio de contraste, para ver cómo se mueve la comida a través del esófago. El manejo de esto implica alimentar al perro en una posición elevada para usar la gravedad y ayudar a que la comida llegue al estómago, así como utilizar consistencias de alimento específicas recomendadas por su veterinario. El mayor error es asumir que la regurgitación frecuente es solo una señal de un estómago sensible o de comer demasiado rápido, lo que puede provocar complicaciones como neumonía por aspiración.

Checklist0/5
¿Cómo puedo saber si el dolor de espalda de mi perro es grave?
Cualquier signo de dolor espinal, como espalda encorvada, temblores o negativa a moverse, debe tratarse como una prioridad. Su veterinario determinará si el problema es una distensión muscular o una extrusión discal evaluando los reflejos neurológicos del perro.
¿Existe alguna forma de prevenir estos problemas neurológicos?
Debido a que estas afecciones son tendencias reconocidas en la raza, no se pueden prevenir por completo. Sin embargo, mantener un peso saludable y evitar actividades de alto impacto que ejerzan una presión excesiva sobre la columna puede ayudar a manejar la salud general de su perro.

My highlights & notes

Este artículo es educación general y no sustituye el consejo veterinario profesional. Si tu mascota está mal, consulta a un veterinario.

¿Preocupado por tu mascota?

La IA de Peqaboo te ayuda a registrar síntomas, entender analíticas y saber cuándo acudir al veterinario.

Descargar la app Peqaboo